Paso a paso se hace el camino

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Inmersa en los proyectos que tengo encima de la mesa y envuelta en esa sensación de “no sé por dónde tirar” que produce ese bloqueo por el que todos nosotros hemos pasado cuando hemos elegido hacer aquello que es nuevo y nos hace salir de nuestra zona de confort, es decir, haciendo eco de nuestro lema “Haz lo que temas hacer” decido tomarme unos días para irme de mi ciudad y respirar otros aires y pensar desde otro lugar. Personalmente no viajo sola, me llevo conmigo esa voz en off que no para de decirme, “estás loca, con todo lo que tienes que hacer”, ya os podéis imaginar, la voz crítica en estas ocasiones suele hacer de sus mejores apariciones.

Viajo a mi destino con una compañía inmejorable, allí nos reciben amigos muy queridos que hace tiempo que no veo. En estos días yo necesito dejar mi voz en off aparcada en la puerta y disfrutar de lo que la vida me ofrece que, al mismo tiempo, me da fuerza y me inspira.

Me doy cuenta de lo necesario que es en los momentos de cambio y puesta en marcha de nuestros proyectos, escucharnos y dar espacio dentro de nosotros, tanto, a lo que nos da fuerza, como, a nuestras limitaciones. Acoger esas sombras dentro de nosotros hasta incorporarlas puesto que forman parte de cada uno de nosotros y de nuestro proceso de  evolución y crecimiento. A veces este proceso de integración cuesta, puesto que implica darnos cuenta de que la perfección idealizada no existe, que sólo es eso, un ideal con el que nos torturamos y machacamos hasta puntos insospechados. Aunque suene cruel es probable que más de una vez hayas tenido tus pies enredados en estos pensamientos paralizando tú camino a tu éxito, tu felicidad y bienestar.

Es por esto que es importante que nos demos cuenta de aquello que nos da fuerza para seguir adelante y contrarreste la fuerza de nuestros pensamientos más críticos, dar lugar y espacio a aquello que nos da la inspiración y las motivaciones necesarias, puesto que el cambio, la transformación es un proceso, es un camino, que te sugiero disfrutes paso a paso. Cada uno sabemos cuáles son los ingredientes de la receta a los que no hay que dar la espalda para que el camino hacia el objetivo no nos agote.

Es importante que en los momentos que nos encontramos bloqueados, saturados, nos demos el permiso para pararnos y, como dicen, “afilar nuestro hacha” nutriéndonos de aquellas cosas que nos cargan de energía y fuerza, nos dan el aliento y el sentido a lo que hacemos,  nos ayudan a conectar con nosotros mismos y recargar y encender nuestra pila de nuevo. En mi caso son varios los ingredientes que me dan aliento, entre ellos destaco, entrar en contacto con la naturaleza y la conexión y comunicación con los otros.

Y en tu caso, ¿Qué es lo que te carga de energía?

¡Date el permiso y disfruta del camino!

 

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